¿De casualidad escuchaste ayer una noticia hablando sobre internet y su neutralidad? ¿Te quedó claro de qué se trata? Aquí te explico un poco más a detalle las implicaciones.
¿Qué es la neutralidad de la red?
Según R3D, la neutralidad de la red es:
Un principio identificado con una serie de políticas sobre Internet encaminadas a generar un régimen de no discriminación por parte de los proveedores de acceso a Internet (ISP), a fin de mantener una forma de competencia en la oferta de aplicaciones, contenidos o servicios basada en el mérito y no en el condicionamiento de intermediarios.
Dicho de otra forma: nadie te puede cobrar más por ver Netflix que por entrar a la Wikipedia, y a las empresas no se les puede dar velocidades de conexión más rápidas o lentas a cambio de un pago.
O al menos, así era hasta ahora.
La historia larga simplificada
Desde 1996 en EUA, la FCC y la FTC peleaban por aclarar quién sería el encargado de regular internet. Durante muchos años, los proveedores de servicios de banda ancha se clasificaron como “servicios de información”. Pero después de muchas batallas legales, en 2015 se les reclasificó como servicios de telecomunicaciones.
Entre las promesas de campaña de Barack Obama se habló sobre resolver este problema y asegurar la neutralidad de la red. En 2015 firmó la Open Internet Order, un documento de casi 400 páginas que establecía las reglas básicas para los ISPs:
- No bloquear contenidos, aplicaciones, servicios o dispositivos legales
- No degradar contenidos legales ni restricción injustificada
- No priorización pagada: no favorecer cierto tráfico a cambio de dinero
- No interferencia irrazonable con usuarios finales
- Transparencia en términos comerciales, velocidades y tarifas
Hasta aquí todo muy bien. Los activistas celebran, internet estalla de emoción, y las grandes compañías de telecomunicaciones (Comcast, AT&T, Verizon) ponen el grito en el cielo.
El giro republicano
Con la mayoría republicana en la FCC post-elecciones 2016, se tomó la decisión de revocar la Open Internet Order. Esto ocurrió a pesar de la oposición del 83% de los estadounidenses.
El resultado: los proveedores de internet recuperaron la capacidad de bloquear, degradar o favorecer cierto contenido a cambio de pagos.
¿Y México qué?
Gracias a la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, México tiene la estructura legal para defenderse. En su Capítulo VI, la ley establece principios de:
- Libre elección: acceso a cualquier contenido sin limitaciones
- No discriminación: prohibición de filtrar o discriminar contenidos
- Privacidad: preservar la privacidad del usuario
- Transparencia: publicar información sobre el servicio
- Calidad: mantener niveles mínimos de velocidad y servicio
El problema: faltan los lineamientos específicos para hacer cumplir todo esto.
Las consecuencias reales
Sin neutralidad de la red, tu proveedor de internet se convierte en tu cadenero. Algunas de las consecuencias más severas podrían ser:
- Caídas en ingresos de empresas debido a tiempos de conexión más largos
- Cobros a empresas tecnológicas para no penalizar su conexión
- Disminución en la competitividad de las pequeñas empresas
- Manipulación de elecciones aumentando tiempos de conexión a ciertos sitios
- Aumento de las tarifas de conexión al usuario final
- Fragmentación de internet en “paquetes” como la TV de paga
Ese servicio donde compras internet con “redes sociales incluidas” ya es una práctica que viola el espíritu de la neutralidad: le da ventaja injusta a ciertos servicios sobre otros.
La conclusión (no tan esperanzadora)
Lo que pasó en EUA sienta el precedente. Y no faltará el político que quiera hacer algo similar en otros países —porque ser vecino del loco no nos ayuda a tener cordura.
Lo que lo detiene es una sociedad unida que reclame sus derechos y que no olvide por lo que lucha.
México no tiene un buen historial en eso. Pero quien sabe, siempre podemos ser mejores.
Nota: Este artículo fue escrito en diciembre de 2017, pero los principios siguen siendo relevantes. La batalla por la neutralidad de la red continúa en múltiples jurisdicciones.